Concéntrate.
Piensa. Es sábado por la noche y estas conduciendo...
Piensa ahora qué coche
te gustaría conducir...
Imagina que tú vas al volante...
Sólo puedes llevar contigo, a otras cuatro personas. Piensa bien
¿Quienes están contigo en el coche?
Mientras conduces
deciden oír algo de música. Imagina ¿Qué canción se está oyendo?
Suena tu canción de
fondo mientras continúas en carretera disfrutando con tus amigos...
De pronto, ¡otro coche choca por detrás!
En el instante siguiente el coche esta volando por la carretera sin que puedas evitarlo.
Sientes que el vehículo golpea a un lado y otro de la carretera sin poderlo controlarlo hasta que finalmente resbala. Se precipita hacia abajo. Vuelca y cae finalmente detenido en una cuneta.
Sientes tu cara mojada... Te das cuenta ahora: Estás llorando. Sientes frío, estás húmedo y sobre todo sientes mucho, mucho dolor.
No
oyes nada más que el silencio.
Intentas oír y sólo sientes silencio
silencio...
silencio.
Tratas
de gritar para ver donde están tus amigos, pero no te sale ningún sonido de la
garganta...El dolor y el miedo no te dejan hablar.
Permaneces inmóvil no sabes cuanto tiempo...¿2 minutos, 2 horas? No lo sabes,
pero para ti te parece una noche eterna...
Tras un tiempo infinito, oyes algo. Al final oyes un sonido...
Es la sirena de una ambulancia. Vienen por fin a rescatarte. Sientes alivio.
Continúas ahí, debajo del coche destrozado. Mientras aguardas a qué te
descubran, te entretienes pensando en tu familia, amigos, colegio, las navidades
pasadas, en viejos amigos, en antiguos amantes...
Sin darte cuenta has empezado a rezar por los otros ocupantes del coche que han sufrido el accidente contigo.
Mientras,
los enfermeros te han encontrado.
te sacan del amasijo de hierros que es el coche siniestrado y te ponen en una
camilla. Ahora cierras los ojos mientras sientes que te suben a la ambulancia.
No ves nada ni oyes nada... estás solo.
No has conseguido ver a los otros que iban contigo...
Mientras te llevan al hospital, vuelves a rezar y ahora por primera vez, piensas
en ti.
¿Voy a morir?
Y de nuevo vuelve la duda...¿Donde están mis amigos?
¿Estarán bien?
¿Y a mí? ¿Qué me va a pasar?
¿Lograre sobrevivir?
¿Qué pasó con los que iban conmigo?
Todos ellos murieron.
Todos los que iban en el coche, murieron.
Todos se han ido.
Nunca los veras de nuevo.
¿Y
tú?...Tú tampoco lo lograste.
¡Esperas
estas solo imaginando!...¿Verdad ?
Pero...
¿Y si hubiera sido real?
¿Y si de verdad hubiera pasado?
Piénsalo...
Ese
coche fue el último coche en el que estuviste con tus amigos.
Elegiste quienes que te acompañaría
en el auto con cuidado...
Esas personas fueron las últimas que viste.
¿Hay alguien más que
hubieras querido que estuviera en ese coche?
La canción que sonaba fue la última canción que oíste.
¿Te
gustaría haber tenido la oportunidad de decirles a todos que los quieres?
¿Te gustaría haberle dicho a tus padres cuanto los quieres por última vez?
¿Te gustaría haber podido besar a tu novio/a una última vez?
¿Te
gustaría haber podido abrazar a tus amigos una última vez?
¿Te
gustaría tener la oportunidad de hacer todas esas cosas?
Aún estás a tiempo...
Piensa ahora en todos, los que amas , los que odias... Piensa en amigos,
familia, incluso enemigos.
Pero reza por toda la gente a la que SI
Y
recuerda esto:
"Vive cada día al máximo"
y cuando alguien diga que te quiere,
date cuenta el gran significado de eso
y dilo solo cuando lo sientas.
Enviado por Sonia
© 2004 Pilar Socorro