Textos para Pensar
Construyendo
Un hombre sabio llamó a uno de
sus trabajadores y le dijo, "Ve a la parte más profunda del país y constrúyeme
una casa. Las decisiones del plano y de la construcción propiamente dicha están
en tus manos, pero recuerda, tu trabajo es para un amigo mío muy
especial."
Y así el trabajador partió con un corazón ligero a su campo de trabajo.
Materiales de todo tipo abundaban allí, pero el trabajador tenía sus propias
ideas. "Seguramente, pensaba, conozco mi negocio. Puedo usar materiales de
menor cantidad y engañar a mi patrón un poquito, y aún así hacer que el
trabajo final se vea bien. Solo yo sabré que lo que construí tiene puntos débiles."
Finalmente se terminó la construcción y el trabajador se reportó con el
hombre sabio. "Muy bien," dijo. "Ahora ¿recuerdas que yo deseaba
que usaras sólo los mejores materiales en esta casa porque quería regalársela
a alguien?, mi amigo, tú eres para quien mandé construir esa casa. Es toda
tuya."
© 2004 Pilar Socorro