Textos para Pensar
Lo que cuesta servir a Dios
El hoy Beato Juan Castelli era
jefe de soldados mercenarios cuando decidió entregarse a Dios en un convento de
Franciscanos.
A causa de su genio vivísimo, le costaba mucho reprimirse, y toda la disciplina
le imponía verdaderos esfuerzos. Se indignó tanto un día porque el superior
le riñó severamente, que determinó vengarse dándole muerte. Pero al pensar
que estaba en un convento para hacer penitencia fue a postrarse ante un
crucifijo.
Una oleada de sangre llenó su boca. Tanto era el esfuerzo exigido a su
naturaleza por el vencimiento, que se le había roto una vena.
- Mirad lo que me cuesta serviros- dijo a Cristo Crucificado.
Y Cristo, desprendiendo de la cruz la mano derecha, le respondió:
Y a mi lo que me ha costado amarte.
(Del Vademécum de ejemplos predicables, editorial Herder, 1962, Barcelona)
© 2004 Pilar Socorro