La Búsqueda
Hace mucho, mucho tiempo, en una lejana isla del Pacífico, vivían un
pescador de ostras y su amada esposa.
El sueño del pescador, fue siempre el mismo: Encontrar tantas perlas que les
colmasen de fortuna.
Para ello buceó durante años con la esperanza de hallarlas. La sal había
dañado ya sus ojos y ahora su corazón veía por él. Los intentos de su mujer
para que desistiera en su empeño fueron vanos.
Una tarde, cuando el sol parecía resplandecer en el mar, ambos decidieron
pasear por la orilla. El anciano pescador caminaba lentamente y ella iba de
su brazo.
De pronto él notó, bajo uno de sus pies, algo que le hizo detenerse. Su
esposa, extrañada le preguntó que ocurría... Un largo silencio eternizó
aquel instante.
El presentimiento del pescador se tornó en certeza y, al fin, quiso recoger
lo que tal vez escondiese el premio a su constancia.
Pero, al recibir un beso, comprendió que todas las perlas del mundo no
valdrían la infinita riqueza del amor que iluminaba su vida.
© 2003 Pilar Socorro