El
lugar de Reunión
Cierto
día salieron a pasear juntas por un lugar, donde se celebraba una hermosa
fiesta, la Ciencia, la Fortuna, la Resignación, la Honradez. En el camino dijo
la Ciencia: Amigas, como puede darse el caso de que nos perdamos unas de otras
en la fiesta, es bueno convenir el lugar donde podamos encontrarnos de nuevo: a
mí podéis encontrarme en la Biblioteca de aquel sabio médico, el doctor X
que, como sabéis, es uno de mis viejos y mejores amigos.
La
Fortuna dijo: --Yo me iré a esperarlas en el lujoso palacio de aquel poderoso
millonario a quien, como sabéis, siempre acompaño.
La
Resignación dijo a su vez: --A mí me encontraréis en la pobre y triste choza
de aquel viejecito a quien con tanta frecuencia veo, y quien, sin exhalar jamás
una queja, ha vivido tantos años sufriendo los horrores de su negra suerte.
Como
notasen las compañeras que la Honradez se mantenía callada, le preguntaron:
--A ti, amiga, ¿donde te encontraremos? La Honradez, bajando tristemente la
frente, respondió: --A mí, quien una vez me pierde, difícilmente me vuelve a
encontrar.