El hombre que está bien consigo, está bien con el mundo

 
Un ejecutivo que llega a casa extenuado de trabajar, pero con muchos asuntos pendientes en su cartera, se encuentra con su hijo de 6 años que le pide que jueguen juntos un rato.
 
Para ganar tiempo, el padre coge un mapamundi que salía publicado en el periódico y lo trocea a modo de rompecabezas. Se lo da al niño diciéndole:
 
-Toma, cuando acabes de reconstruirlo, jugaremos.
 
Pensaba que el pequeño estaría entretenido un buen rato cuando al cabo de 10 minutos se acerca con el mapa reconstruido.
 
- ¿Cómo has conseguido recomponerlo en tan poco tiempo?
 
-Muy fácil papá, detrás había la figura de un hombre. La hice bien y mientras, el mundo también se fue ordenando...


© 2004 Pilar Socorro